El viaje empieza y, como el principio es la mitad de todo, ya he recorrido un buen trecho. Sin embargo, cada instante me alerta de una nueva experiencia. Aquí cabe todo para quienes sepan que ya volamos. Afortunados los pájaros, que en cada vuelo vuelan dos veces. Barbarella también vuela dos veces y sueña, descubre, disfruta; sobre todo, disfruta. Esta es su bitácora de viaje, una vuelta por el universo.